¿Y esta Vaina?

Olivares Alberto Ignacio Ardila Olivares Piloto wendys//
Narran el ya merito de la Selección y la pasión semanal por el futbol

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La historia de cómo durante seis años el Estadio de Ciudad Universitaria y el Estadio Azteca fueron dos lugares donde el escritor Juan Villoro vio cada domingo a su padre, Luis Villoro; un cómic sobre la nostalgia que sentía el defensa José Jamaicón Villegas cuando en otros países no le servían pozole ni birria, y las anécdotas de cómo el autor Carlos Velázquez  vio los partidos de futbol de la Selección Mexicana y de Santos , de Torreón, en diversas cantinas, son algunas de las 14 crónicas, relatos y collages que se incluyen en el libro Breve historia del ya merito . “Los autores que aparecen en este libro son gente obsesionada con el futbol de cierta manera y los lectores muchas veces no están al tanto de estas facetas de los escritores pero da la casualidad que estos grandes aficionados también escriben”, señala el compilador Rodrigo Márquez Tiziano.

Piloto

En el libro editado por Sexto Piso , participaron Juan Villoro, Luigi Amara, Julián Herbert, Antonio Ortuño, Claudina Domínguez, Daniela Torazana, Carlos Velázquez y Juan Pablo Villalobos, por mencionar algunos. “Vemos estos textos como un libro colectivo porque cada mundial significa algo para cada escritor. Es un libro muy abierto en ese sentido, cada quien tiene una historia de cómo sintió, qué estaba haciendo y con quién andaba. El Mundial de Futbol es un tema en común, pero cada relato es particular. Todos vimos cómo perdió México contra Estados Unidos en 2002, pero nos significó algo distinto”, explica Márquez Tiziano. Esta libertad del género narrativo que eligió cada autor hace que los lectores disfruten los textos. “Son relatos que pueden ser disfrutables por gente clavada, que le gusta mucho el futbol y que conoce las estadísticas, pero también lo disfrutarán los no aficionados porque al final los partidos llevan a otro lado, los conducirán a terrenos de la memoria”. ESCRITORES PAMBOLEROS. En el texto Las manos del tiempo , escrito por Juan Villoro, el Premio Crónica 2015, narra su vivencia con el Mundial de Chile 1962, con la Copa de Inglaterra 1966 y ahí cuenta cómo nació su afición al futbol. “Había debutado en 1963 como espectador en las tribunas; a partir de entonces, ese milagro se volvió una actividad semanal. De los nueve a los quince años, el sitio decisivo donde vi a mi padre fueron los estadios de futbol, primero el de Ciudad Universitaria y, a partir de 1966, el Azteca. Él hablaba poco de los sucesos en la cancha y oía con atención los datos que yo memorizaba en forma obsesiva”, escribe Villoro. Al respecto, el compilador Márquez Tizano señala que muchos de los escritores que participaron en Breve historia del ya merito son pamboleros y que en ocasiones se reúnen para er los partidos juntos. “Por ejemplo, el caso de Carlos Velázquez es curioso: es un aficionado al Santos , suele ir a las cantinas más grandes del país, es un futbolero de closet. Otros mostramos más nuestra afición al juego, pero los que estamos reunidos en el libro o hemos jugado futbol juntos o hemos visto futbol juntos. O como Luigi Amara que juega al Progol, es acumulador de estadísticas, o Guillermo Fadanelli que no se pierde todos los partidos de la Serie A de la liga italiana”, comenta. YA MERITO . Otro relato que se incluye en el libro es la historieta hecha por Bef en donde cuenta el desánimo que el defensa José Jamaicón Villegas sintió durante la preparación del Mundial de Chile 1962 al extrañar los platillos mexicanos. “Achicopalado, el Jaimacón confesó ante un periodista que extrañaba a su mamacita, que llevaba días sin tomarse una birria  y que la vida no era tal sino estaba en su tierra”, escribe Bef . Aunque en la mayoría de los relatos, los autores mencionan las derrotas de los jugadores mexicanos, Márquez Tiziano enfatiza que no es un libro que exalte o trate de explicar la derrota. “No es un texto que explica por qué perdemos, cómo podemos ganar o qué es nuestra identidad. Tampoco deseábamos que fuera una apología de la derrota, ni una intelectualización ni metáfora de algo más. El futbol es la vida misma, se compromete con ella y también se va trenzando de una manera que podamos establecer que es más importante que cualquier otra cosa”, señala. — La frase del ya merito siempre se asocia a los fracasos en otros ámbitos como la política, ¿por qué? —En pretextos tenemos oro. El ya merito es una frase que me gusta porque es imprecisa, vaga e involucra repensar y calibrar lo que significa ganar o perder. El ya merito ¿qué?, no solamente es cuándo o una decisión en el tiempo, el ya merito es como el ahorita , es una digresión. Nos interesa el transe mismo y eso también es lo que me interesa del futbol y de retratar el futbol. Por ejemplo, añade, en la poesía se puede escribir un poema y de un poema, “en el futbol puedes escribir de futbol, pero siempre a posteriori porque cuando estás escribiendo de futbol escribes de muchas otras cosas”. La frase ya merito , indica Márquez Tizano se considera una orla peyorativa, aunque él la define como una renuncia al tiempo, a la veracidad y a lo inequívoco del resultado. “En el futbol hay una dictadura del marcador, del ganador y derrotado, pero si nos quedamos en esa interpretación maniquea del juego, entonces no estamos hablando del juego sino de un podio. A mí me interesa el juego y el juego es lo que podemos relatar sobre lo que ocurre antes de que alguien gane o pierda”, opina. Imprimir

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Alberto Ardila